domingo, 4 de junio de 2017

TAGHIA,MARRUECOS




Con apenas dos horas de sueño, carretera por delante, viaje de formación de empresa.   Iker, Habi, y el menda.   Petates a la chepa, y una entrada pirata al aeropuerto de Madrid.   Vuelo directo a Casablanca.......



Vuelo iniciático para Iker.    Primer viaje en avión.    Mirada perdida, pero a la vez intentando no perderse ningún detalle de todo lo que ocurre a su alrededor en el interior del aparato, comerse las uñas, y ver donde vuelan los trocitos posteriormente escupidos.....sudor en las palmas de las manos, mientras se las retuerce como en un intento de agarrarse en algún sitio que le de confianza......
Las uñas crecen tranquilas una vez que despegamos....el sudor desaparece......y no querías venir.
Casablanca nos recibe con lluvia....pero no decían que no llovía en Marruecos ???
Hussein, Hassan, son algunos de los contactos que nos trasladan en un viaje de siete horas, por buenas y malas carreteras, hasta Zaouia Ahansal.
Cruzamos el medio Atlas de oeste a este, lluvia, sol, granizo , nieve, son nuestros compañeros.   Un paisaje cambiante en cada curva, recordándonos, los paisajes de nuestra tierra, ahora Baztán, ahora Bardenas, ahora Urbasa.....Impresiona bastante circular entre bosques frondosos, y en un momento, estar en el desierto. Verde, todo muy verde, plano muy plano, hasta llegar a la cordillera.
Un hotel de lujo árabe, es parada obligada en el camino para comer y beber. Orgía de sabores en la boca, tajin kafta, te moro, cerveza.......




Pasamos del lujo a la cochambre, al llegar a la gite d´etape en Zaouia.....pero en peores sitios, hemos tirado muchas veces nuestros huesos.



TAGHIA



En unas dos horas andando, ligeros de equipaje, llegamos a Taghia.   El burro, nos alivia la carga.             Las retinas se nos llenan de paisaje, de verdor  y de roca, de roca apuntando al cielo, enormes murallas, como en un intento de preservar el lugar.   Infinitas, verticales, desplomadas, de un color anaranjado veteado con gris....un autentico paraíso vertical.  
Tras la acomodación,  el te de bienvenida, y el pan con aceite.
Pero queremos ver que esconden estos laberintos, vamos a conocer sectores, a buscar vías, a identificar paredes, queremos escalar, y con las cuerdas y los hierros a la espalda, salimos en busca de rutas hacia el cielo.




Una zona de deportiva fácil, a diez minutos del " hotel de Said " nos anima a salir.  Esta se encuentra en la pared del Oujad, frente al Taoujad.  Nos adentramos en la gran canal entre las dos moles calizas, y la vista se nos pierde , adelante el gran canal, nos anima a seguirlo, vamos a ver hasta donde llega....el callejón ascendente es largo, muy largo.   Mas de dos horas andamos por el, saltando piedras, trepadas fáciles, que nos llevan hasta un collado, donde la vista de nuevo llega a la locura, con las nuevas paredes que vamos viendo.....y nuestra imaginación, nos lleva a crear nuevas líneas en estas paredes, muchas de las cuales, ya son realidad, y otras esperan para serlo.   Seguimos dándole la vuelta al Oujad, hasta encontrar la ferrata berebere.  Troncos pegados a la pared, en equilibrios precarios, cubiertos de piedras, a modo de pasarela, con el vacío debajo.



Pasarelas utilizadas desde que se pierde la memoria, por los nómadas bereberes, y sus ganados....
Ahora, son reclamo de turistas gritones.   Y seguimos en nuestra andada, en nuestra búsqueda de líneas asequibles, hasta que casi al final del paseo, descubrimos dos pequeñas agujas superpuestas, pegadas a una gran pared, como unos cien metros en dos veces, y nos llaman,,,,,nos gritan que las subamos, y es aquí, donde le vamos a dar forma a nuestro proyecto. 




Nos vestimos para la ocasión, y nos lanzamos a por ellas. La de más abajo, tiene una placa de roca muy adherente, pero de muy mala protección con el material que llevamos, así que decidimos subir por una zona más fácil, y desde arriba, lanzar la cuerda, y probarla. Y no quedamos descontentos, unos cincuenta metros de placer, con un grado estimado de 6b, donde las manos y los pies se funden con la roca.
Para la segunda aguja, el planteamiento es similar, la diferencia, es que la línea sube por una fisura, que se va anchando, hasta convertirse en chimenea, y lo mismo, no la podemos proteger.
 Pero ya tenemos nuestra línea, nuestra vía en Taghia........Tenemos que volver a protegerla, para hacer de ella una escalada en dos largos, y que sea segura, para dejar nuestra firma en este lugar extraordinario.

Después, llegaría la deportiva....Marrackech......Casablanca.......y vuelta a casa de este viaje iniciático, que me ha abierto un nuevo mundo vertical.......hay que volver.
















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