Mientras los kilómetros quedan a la espalda, hacemos un receso de carretera , para echar un piscolabis. Suele ser una parada obligada.
Alguno se bautizaba con el club, y el club lo acogía con ánimo.
El aparcamiento es un juego de tetris, para poder meter los coches, en tan exiguo lugar. Pero somos muy ordenaditos. jejeje.
Unas nociones rápidas antes, y a perseguir hierros.
Las tripas revueltas, nervios, el topillo asomando el morro, no obstaculizan la marcha. Es un sistema fácil de asegurar, pero no te caigas. En el primer asalto, la cosa se ralentiza, somos muchos, y no te puedes colar. No te puedes saltar los peldaños de esta escalera, por que el culo del que va delante, te lo impide. En la chimenea, somos como humo en un día sin aire, subimos como en volutas, casi sin hacer ruido.
Los desvirgados, comienzan a sonreír, esto al final es un juego de niños, de los de cuidado, pero un juego al fin y al cabo. Estamos aquí, para pasarlo bien, y de esta manera, vamos dejando abajo, casi todo el paisaje .Como moscas pegados a un parabrisas.....
Subidas mayormente, y alguna bajada, nos llevan a dibujar este camino de hierro, algún tibetano, puente, no del tibet, y una pasarela, también colgante, nos llevan al escape, desde el que decidimos bajar. OH ¡¡¡¡ sorpresa, que agusto estaban de cañas......
La noche Benasquesa
Poco a poco, nos hemos juntado todos en la escuela...... Algunos aprovechamos el rocódromo, para descargar tensiones.....Después de cenar, investigamos.
El pueblo, está mas muerto que vivo, y aún así, cuando entramos en el bar, el dueño se frota las manos. Le acaba de tocar la lotería. Papel en mano y a preguntar uno por uno. Para una vez que pasa paloma, que no se escape ninguna. Las manos de la camarera, no llegan al baile de hielos , copas, ginebras y demás.
Pero nadie se queda con sed. Pinchamos la música, y casi nos olvidamos por que estamos aquí.
- Ojalá llueva mañana, se oye....
Las mentes más pejadas, o más despejadas , ponen punto de serenidad y recuerdan al personal, a que hemos venido. Mañana nos sacaremos una espina, y como alguien entiende que para sacar, hay que meter, se pega un polvete en medio de la habitación.
Pic de Sauvegarde
Como lo llaman los franceses.
Es la segunda incursión que le hacemos. El año pasado, todos recordábamos como estaba de nieve. Tenemos las cartas echadas, y este año son nuevas. No hay ni gota de nieve. Esto va a ser un paseo. A buen ritmo, nos sacudimos las primeras rampas, y ya sonreímos con la cima.....pero joder... que tiene este monte con la gente del Antsoaingo, que cada vez que los ve, les enseña los dientes.
Con todos?
Dicen que una expedición es un éxito cuando alguno de sus componentes, llega hasta la cima.
Alguna cima se hizo, cuando el resto da la gente, corrió literalmente camino abajo, huyendo de la paliza que nos estaba dando el viento. Dos cimas, fueron el botín de esta batalla. Con este pequeño tesoro, nos volvimos a casa contentos y satisfechos. Fue un fin de semana, en el que tuvimos de todo....Si, si, de todo.
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