PANY-HAUS 180 M. 6a

Otra vez al reino de los bolos, al reino del vacío a la espalda.  Tocan las campanas a nuestra llegada. Tocan alegres, así que no nos da miedo.


Vuelvo a la Pany-haus.  Donde la vez anterior que intente subirla, me perdí.  Es difícil perderse en una chimenea, y conseguí hacerlo. 
 Vuelvo con Aitor. 
Juntos, encontraremos el camino. 
Esta vez sí.


Hace un poco de viento, y pienso que estaremos mas resguardados en el interior de la chimenea. Estará a la sombra. Se ve desde abajo. Nos llevamos el agua, y los forros polares. Un ciento de cacharros, y muchas ganas.


Comienzan las primeras panzas un poco mas a la izquierda de donde lo hice la otra vez.  Esta vez parece que si, que vamos por buen camino.  Un larguito , muy fácil.  Los vamos alternando, y poco a poco solamente nos vemos cuando nos juntamos en las reuniones, dado lo angosto que en muchas ocasiones se vuelve el camino. De oírnos ya ni hablamos. Intuición y conocimiento del hermano de cuerda.


Incluso trepamos mirando al valle, lo que en un momento muy pequeño hace que nuestra cabeza piense mas de la cuenta...  La vía se encuentra equipada, dicen las guías, y una de dos, o no es cierto.....o no vemos tres en un burro.  Los spits racanean en muchos lugares, lejos , pocos para la exposición que tenemos, ya que si caemos , daremos tumbos a los dos lados de la chimenea hasta quedarnos empotrados …seguro. Eso si no vamos hasta algún tejado del pueblo
La vía esta llena de vegetación, de higueras....sin higos....


Tanto forro polar....tanto plumas...y el calor aprieta.
Un último paso , largo...como ocho o diez metros, por un terreno descompuesto de quinto, sin protección, nos saca a la última reunión.
Llegamos hasta el collado buscando el cable de bajada, y aparece el Fire, desafiándonos otra vez. Llamándonos .


 Dos horas mas tarde, tocamos suelo.



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