Merche. 180m. 6a (5b/A0obligado) Peña Escuach. Panticosa.

 




Como dijo Simone Moro en Estrellas del Anapurna, escribir sobre uno mismo, es un acto de vanidad.

¿Es más vanidad escribir sobre uno mismo y sobre su compañero?

Que más da la vanidad, a lo que hemos venido es a escalar. 

A esta vía le tenía ganas, por lo menos desde la primera comunión.... hace mucho tiempo, pero la vida da muchas vueltas y muchas veces en la dirección equivocada, y eso te hace permanecer estático esperando ver por donde derrapa para salir del giro imposible.

Así que en uno de esos giros, se alinean dos cabezas, y corren a buscar un quehacer. 


              



Está precioso el piri, con los últimos neveros que quedan a modo de disfraz. Que ganas de volver a verlo. 

La peña Escuach, es un montico de esos que no llama la atención, no por nada, si no que no la llama, pero a los aperturistas les llamó el paño de roca, y con muy buen criterio a mi entender, trazaron una línea muy evidente.


                                



Unas indicaciones erróneas nos llevan hasta casi la cima, acarreando cuerdas y mosquetones. Fallo de principiantes. Media vuelta a buscar el camino bueno, el verdadero que nos va a llevar hasta la base de la Merche.

Mi joven Padawan, está como un zorro recién sacado de la jaula... es su estado habitual, y se lanza  a por el primer largo. Según la reseña es al más duro de la vía.


                                                 




Si los dedos se me han quedado mantequillosos de la inacción, tendré que apretar más de lo que me imagino, y no imagino mal, se me hace raro acariciar esa roca tan adherente, que casi parece que me absorbe, pero a mi cabeza le cuesta volver a jugar con el aire bajo los pies. Mas no escaqueo los largos que me tocan y bailando sobre las puntas de los dedos, en poco mas de dos horas decimos:

- Mecagüen la leche, Merche, sácate unas cervezas.